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Monito y Ballena

Episodio 5. ¿Qué es compartir?


Compartir es una de esas cosas que nos dicen todo el rato que tenemos que hacer, pero ¿de verdad tenemos que compartir siempre? ¿Qué pasa si la persona con la que tenemos que compartir no nos da mucha confianza? ¿Por qué nos sentimos bien cuando compartimos algo con quien sí nos apetece?

Todas estas preguntas tienen respuesta en el quinto episodio de Monito y Ballena, donde también encontrarás una sorpresa preciosa que nos ha enviado una mamá que nos escucha. Dale al play.

Transcripción del episodio «¿Qué es compartir?»

Monito y Ballena: ¡Hola, hola!

Ballena: Somos Monito y Ballena, y estamos de vuelta en este lugar mágico y especial en el que vamos a hablar de todo lo que tú quieras.

Monito: Y hoy vamos a hablar de algo muy divertido, pero que a veces nos cuesta un poquito: compartir. Y tenemos aquí a alguien más a quien podemos preguntar cómo lo llevan. ¡Hola! ¿Cómo os llamáis?

Plata: Yo me llamo Plata

Cucu: Y yo me llamo Cucu.

Ballena: ¡Qué bien teneros de vuelta! Y una cosita: ¿tenéis algún juguete o cosa favorita que os encante y no queráis compartir con nadie?

Plata: Yo no presto a mi osito de peluche, porque es que luego yo me muevo mucho, pero no lo rompo, así que yo no presto mi osito.

Cucu: Es que yo no sé qué puedo prestar, porque por ejemplo, no puedo prestar una cocinita por si la rompen, ¡y es una cocinita nueva! Si la rompen, la tendremos que tirar dentro de muy poco.

Monito: ¡Es totalmente normal! Las cosas que son nuestras y nos gustan mucho las sentimos como un tesoro, y los tesoros, a veces, no los queremos compartir.

Plata: Pero ¿qué es exactamente compartir?

Cucu: ¿Es lo mismo que prestar?

Ballena: ¡Qué buenas preguntas! Para responderlas, Monito y yo tenemos preparada una pequeña sorpresa: resulta que hay una mamá muy guay que siempre nos escucha junto a su hija, y en cuanto se enteró de que en este episodio hablaríamos sobre compartir, que es un tema que le encanta, ¡escribió un cuento sobre compartir! ¿Queréis escucharlo?

Plata y Cucu: ¡Sí! ¡Muy bien!

Había una vez una niña que se llamaba Lía. Tenía un pastel muy, pero que muy grande. Tan grande, que parecía la luna redonda en su plato. Lía miró el pastel y pensó «¡Es mío, y sólo mío!», pero justo entonces llegó su osito de peluche, su muñeca favorita, y su gato, todos con cara de «Yo quiero un poquito de pastel». Lía se quedó pensando. Si compartía, habría menos pastel para ella, pero también habría más sonrisas, así que cortó un trozo para cada uno, y cuando todos probaron el pastel, algo mágico pasó: ¡el pastel no se acabó; creció! Porque cuando Lía compartía, su corazón se hacía más grande, y en él cabían todos los pasteles del mundo. Desde ese día, Lía supo que compartir no es tener menos; es tener más corazones contentos.

Monito: ¿Qué os ha parecido?

Plata: ¿De verdad cuando compartimos tenemos más?

Ballena: Sí, y no. En el cuento, es una forma bonita de explicar que cuando compartimos, somos más felices. No tenemos más tarta, pero sí tenemos y repartimos más alegría.

Monito: Exacto. Compartir significa dar o prestar algo que es tuyo, como un juguete, un plátano para la merienda, o tus lápices de colores, para que otra persona pueda disfrutarlo. Pero hay algo muy importante que a veces olvidamos: compartir siempre debe ser una decisión tuya.

Ballena: Eso es: nadie puede obligaros a compartir algo si no queréis. Es verdad que compartir es muy bonito y generoso, pero si es con alguien a quien no conocéis, o es algo a lo que le tenéis un cariño muy especial, no pasa nada por no compartir.

Cucu: Las personas mayores no quieren compartir su móvil.

Monito: Ese es un ejemplo muy bueno. Las personas mayores tenemos cosas que no queremos compartir, como el móvil, porque ahí guardamos cosas muy importantes: los mensajes, las fotos, el dinero del banco... Son cosas privadas y es normal que no queramos que todo el mundo las pueda usar. Aunque ahora no tengáis móviles, os puede pasar lo mismo con vuestros juguetes: son importantes, les tenéis mucho cariño y quizá los queréis compartir con algunas personas, pero con otras, no.

Plata: ¿Y si comparto mi juguete y alguien lo rompe?

Ballena: Uy, te entiendo muy bien. Cuando compartimos, estamos confiando en la otra persona. Por eso, si vas a prestar algo que te importa mucho, puedes poner unas normas. Por ejemplo, "Te lo dejo un ratito, pero lo tienes que cuidar". Y si ves que alguien no lo está cuidando bien, puedes decir: "Oye, no me gusta cómo estás usando mi juguete. Por favor, devuélvemelo".

Monito: Por eso también es importante cuidar las cosas que nos prestan, decir siempre “gracias” y “por favor”, y devolverlo justo cuando nos lo pidan. Así demostraremos que somos personas confiables con las que se puede compartir sin miedo.

Ballena: ¡Me encanta eso! Cuando compartimos, no solo hacemos feliz a la otra persona, sino que también sentimos mucha alegría por dentro. Además, compartir no es solo de juguetes. También puedes compartir cosas que no se tocan.

Cucu: ¿Pero cómo se va a compartir algo que no se puede tocar?

Plata: ¿Qué cosas son?

Monito: ¡Pues cosas como tu tiempo o tu cariño! Puedes compartir un ratito jugando con alguien, puedes compartir un abrazo, o puedes compartir con tu familia un cuento superchulo que te acabes de inventar.

Ballena: La verdad es que, cuando compartimos, todas las personas salimos ganando algo. La próxima vez que te pregunten si hay que compartir, puedes recordar que tú decides, y que si lo haces porque te apetece, es un regalo que te das a ti y a la otra persona, ¡por eso decimos que compartir es vivir!

Monito: Por hoy ya nos tenemos que ir, pero en el próximo episodio, hablaremos sobre la violencia. ¿Sabéis qué es la violencia?

Cucu: Cuando hacemos cosas malas.

Plata: Cuando tratamos mal a alguien.

Ballena: Pues dentro de dos semanas te contaremos todo lo que sabemos sobre la violencia. Mientras, puedes mandarnos un mensaje y contarnos todo lo que sabes tú.

Monito y Ballena: ¡Nos vemos en el próximo episodio de Monito y Ballena!

Plata y Cucu: ¡Adiós!