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Monito y Ballena

Episodio 3. ¿Qué son las mentiras?


¿A quién no se le ha escapado alguna mentirita de vez en cuando? 

Sí, todas las personas mentimos, pero ¿por qué? ¿Qué significa mentir? ¿Qué pasa cuando decimos mentiras? ¿Todas las mentiras son iguales, o hay algunas mentiras buenas?

Todas estas preguntas tienen respuestas en el tercer episodio de Monito y Ballena. Dale al play.

Transcripción del episodio «¿Qué son las mentiras?»

Monito y Ballena: ¡Hola, hola!

Monito: Somos Monito…

Ballena: …y Ballena, y estamos de vuelta en este lugar especial en el que vamos a hablar de todo lo que tú quieras.

Monito: Y hoy vamos a hablar de… algo que a veces se nos escapa por la boca sin querer. El otro día, mi abuela hizo un bizcocho de plátano riquísimo y me dijo que solo podía comer un trozo. Pero... ¡estaba tan bueno que me comí dos! Y cuando me preguntó, le dije que solo había comido uno. Dije algo que... no era verdad. Eso ¿qué es?

Ballena: Pues decir algo que no es verdad se llama mentir. Las mentiras son como si creáramos pompas de jabón. Dentro de cada pompa ponemos algo que no es cierto, y la dejamos volar y todo el mundo puede verla. Pero, ¿sabes qué pasa con las pompas de jabón?

Monito: ¡Explotan!

Ballena: ¡Exacto! Y por aquí tenemos a un par de personitas muy especiales que seguro que saben mucho de pompas. ¡Hola! ¿Cómo os llamáis?

Rumi: Yo soy Rumi.

Estiloco: Y yo soy Estiloco.

Monito: ¡Qué nombres tan bonitos! Oye, y ¿alguna vez habéis dicho mentiras? Aunque sea una mentira muy, muy pequeñita.

Rumi: A mí algunas veces se me escapa una.

Estiloco: Y a mí… a veces me ducho y no me ducho genial.

Ballena: Una de las razones más grandes para mentir es el miedo. ¿Os acordáis del episodio anterior, que hablamos sobre el miedo? Pues a veces nuestro perrito guardián llamado Miedo piensa que lo mejor es mentir para que otra persona no se enfade, para que no nos castiguen, o para que nadie piense que hemos hecho algo malo, como tú, Estiloco, cuando dices que te has duchado, pero no te has duchado muy bien. Entonces el perrito hace un agujero en el suelo y entierra la verdad, como si fuera un hueso.

Monito: Otra razón por la que a veces mentimos es para no hacer sentir mal a otra persona. Imaginad que alguien os hace un regalo de cumpleaños con todo su amor, pero lo abrís y resulta que no os gusta nada. ¿Qué haríais?

Rumi: Lo aceptaría, porque lo han hecho con todo su corazón.

Estiloco: Y yo se lo daría a un adulto, como mi madre, mi abuela, o algo de eso, para decirle si me lo puedo llevar. Y si no me gusta… pues me lo llevaría igual, porque es con todo su amor.

Ballena: Es que a veces, como le pasó a Monito, decimos algo que no es verdad para que una persona a la que queremos no se enfade o no se ponga triste. Es como si quisiéramos protegerla con esa burbuja.

Estiloco: El otro día dije que soy un elefante. ¿Eso es mentir?

Ballena: ¡Ah, esa es una duda muy importante! Hay una diferencia muy grande entre mentir e imaginar. Imaginar es maravilloso. Es como crear burbujas de colores por pura diversión. Cuando juegas y dices que eres un superhéroe o que tu cama es un barco pirata, estás usando la imaginación. Rumi y Estiloco, ¿qué os gusta imaginar que sois?

Rumi: A mí me gustaría ser Zoey, que es uno que actúa en una película.

Estiloco: Y a mí me gustan muchas cosas, no sé qué decir.

Ballena: ¿Qué te gusta imaginar que eres?

Estiloco: Bueno… ¡un cohete espacial!

Monito: ¡Wow, qué chulo! ¡Eso es jugar! No estáis intentando esconder la verdad para que no os regañen o para que alguien no se sienta mal, simplemente intentáis hacer las historias más emocionantes.

Ballena: Las mentiras son esas otras burbujas, las que usamos para tapar algo que ha pasado y que no nos gusta o nos da vergüenza. Y cuidar de esas burbujas es muy cansado, porque pueden explotar en cualquier momento y entonces todo el mundo sabrá que hemos mentido y nos sentiremos muy mal.

Rumi: ¿Qué podemos hacer cuando hemos hecho una cosa mal, y da miedo?

Monito: Sí, a veces pasa. Pero lo más importante es saber que, aunque a veces nos equivoquemos y se nos escape una mentira, siempre, siempre, siempre estamos a tiempo de arreglarlo.

Estiloco: ¿Y cómo se arregla?

Monito: ¡Buena pregunta! ¿Cómo se arregla, Ballena?

Ballena: Pues con una palabra mágica que se llama "perdón" y con un súper poder que es "la verdad". Si a Monito se le escapó esa mentira con su abuela, puede ir a buscarla, darle un abrazo y decirle: "Abuela, te tengo que contar una cosa. La verdad es que me comí dos trozos de bizcocho. Perdón, es que estaba muy rico y me dio miedo que te enfadaras".

Monito: Y mi abuela seguro que me daría un abrazo muy grande y me diría que gracias por ser valiente y contarle la verdad. A lo mejor me diría que no lo vuelva a hacer, pero estaría contenta porque he sido sincero.

Ballena: ¡Exacto! Contar la verdad, aunque nos dé un poquito de miedo, hace que la gente que nos quiere confíe mucho en nosotros. Sería como hacer un puente de confianza. ¿A quién le contaríais la verdad siempre, siempre, aunque os dé un poquito de miedo?

Rumi: Yo, a mi mamá, porque la quiero mucho.

Estiloco: Y yo, pues no sé… A mi papá.

Monito: ¡Esos puentes de confianza son muy chulos! Y las mentiras son como puentes hechos de burbujas, que se pueden romper.

Ballena: ¡Eso es, Monito! No pasa nada por equivocarse. Todas las personas nos equivocamos. Lo importante es cuidar a la gente que queremos contándoles siempre la verdad. Así nuestro corazón está tranquilo y no tenemos que preocuparnos de que explote ninguna burbuja.

Monito: Hoy ya nos tenemos que ir, pero en el próximo capítulo hablaremos sobre el acoso escolar. ¿Sabéis qué es?

Rumi y Estiloco: No.

Ballena: Pues la próxima semana, Monito y yo os contaremos todo lo que sabemos sobre el acoso escolar. Mientras, puedes mandarnos un mensaje y contarnos todo lo que sabes tú.

Monito y Ballena: ¡Nos vemos en el próximo episodio de Monito y Ballena!

Rumi y Estiloco: ¡Adiós!