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Monito y Ballena

Episodio 2. ¿Qué es el miedo?


El miedo puede hacer que nos sintamos mal, pero también nos ayuda a protegernos. ¿Por qué no podemos distinguir entre el miedo a la oscuridad y el miedo a quemarnos con el fuego? ¿Por qué a veces no conseguimos olvidar que tenemos miedo?

Todas estas preguntas tienen respuestas en el segundo episodio de Monito y Ballena. Dale al play.

Transcripción del episodio «¿Qué es el miedo?»

Ballena y Monito: ¡Hola, hola!

Ballena: Somos Monito y Ballena, y estamos de vuelta en este lugar especial en el que vamos a hablar de todo lo que tú quieras.

Monito: Y hoy vamos a hablar de algo que a veces nos hace sentir un poquito... ¡brrr!

Ballena: Monito, ¿qué te pasa? ¿Tienes frío?

Monito: ¡No, Ballena! Es que el otro día vi una araña muy grande y peluda y sentí algo raro en la tripa. ¡Y mi corazón empezó a latir muy rápido, pum, pum, pum! La profe dijo que eso se llama miedo. Pero... ¿qué es el miedo?

Ballena: ¡Qué buena pregunta, Monito! Es algo que todos, ¡hasta los mayores!, sentimos de vez en cuando. Imagina que dentro de ti tienes un pequeño guardián, como un perrito muy atento.

Monito: ¿Un perrito guardián? ¡Guau, guau!

Ballena: Sí, y tenemos aquí a alguien más a quien podemos preguntarle por su perrito guardián. ¡Hola! ¿Cómo te llamas?

Estiloco: ¡Hola! Me llamo Estiloco.

Monito: ¿Y cómo te imaginas a tu perrito guardián?

Estiloco: Pues me lo imagino como Stich: peludo y azul.

Ballena: ¡Qué bien! Y este perrito guardián está ahí para protegerte. Cuando ves algo que no conoces, como esa araña grande, o escuchas un ruido fuerte y sorprendente, tu perrito guardián empieza a ladrar para avisarte: "¡Atención! ¡Cuidado! ¡Algo está pasando!".

Monito: ¡Ah! Por eso mi corazón latía tan deprisa. ¡Era mi perrito guardián ladrando para avisarme! Y tú ¿a qué le tienes miedo?

Estiloco: No lo quiero decir. Me da vergüenza.

Ballena: Es normal sentir miedo, y que a veces nos dé vergüenza contarlo porque creemos que tener miedo no está bien. ¡Yo le tuve miedo a la oscuridad hasta muy mayor, como hasta los veinte años! Y no se lo quería contar a nadie porque pensaba que se iban a reír de mí, o que me iban a decir que era una tontería, pero luego entendí que eso no es verdad: todas las personas tenemos miedo.

Monito: En el episodio anterior, cuando os preguntamos a qué le tenéis miedo, nos dijisteis cosas que asustan muchísimo: el cambio climático, la muerte, o que le pase algo malo a vuestra mamá. Todos vuestros miedos son importantes. Vamos a escuchar este mensaje que nos ha enviado una niña muy especial:

Mensaje: Hola, Monito y Ballena. Tengo una pregunta sobre el miedo: ¿Por qué algunas veces no nos podemos olvidar del miedo? ¡Adiós!

Ballena: Pues no nos podemos olvidar porque el miedo es como una alarma que tenemos en el cuerpo, pero nunca sabemos cuándo va a sonar. A veces, esa alarma suena por algo que puede ser de verdad peligroso, como cuando nos dice que no toquemos el fuego porque quema. ¡Ahí nuestro perrito guardián nos está cuidando muy bien!

Estiloco: Pero... ¿y cuando le tengo miedo a la oscuridad? Ahí no hay nada peligroso de verdad.

Monito: Tienes toda la razón. A veces, nuestro perrito guardián se asusta un poco con cosas que no entiende bien. Como no puede ver en la oscuridad, se imagina que puede haber monstruos o sombras feas. Quiere protegernos, pero no sabe de qué, así que se pone a ladrar por si acaso.

Estiloco: ¡Sí! ¡Eso me pasa!

Ballena: Cuando eso ocurra, hay un truco secreto para calmar a nuestro perrito guardián. ¿Quieres saber cuál es?

Estiloco: ¡Sí!

Ballena: Lo primero es respirar hondo, como si estuvieras oliendo una flor muy despacito. Y luego, soltar el aire como si soplaras las velas de una tarta de cumpleaños. ¿Lo intentamos juntos? Venga, cogemos aire por la nariz como si oliéramos una flor... ¡y ahora soplamos las velas! ¡Muy bien!

Monito: Y lo más importante de todo: buscar a una persona mayor que te quiera mucho, como mamá, papá, o los abuelos.

Estiloco: ¿Y qué hago cuando los encuentre?

Ballena: Les das un abrazo gigante, ¡el más grande que puedas! Y les cuentas qué es lo que te ha asustado. ¿A quién te gusta a ti darle abrazos de oso cuando necesitas sentirte seguro?

Estiloco: A mi mamá.

Monito: ¡Qué guay! Hablar del miedo ayuda mucho. Nuestro perrito guardián está más tranquilo cuando entiende las cosas. Por ejemplo, mi profe me explicó que esa araña que me daba tanto miedo, aunque era muy grande y peluda, no era peligrosa para los seres humanos y no iba a hacerme nada malo, así que mi perrito guardián se volvió a sentir tranquilo y seguro.

Estiloco: Entonces... ¿el miedo no es malo?

Ballena: ¡Para nada! El miedo es un amigo que nos cuida. Solo tenemos que aprender a escucharlo y, cuando se asuste demasiado, pedir ayuda a la gente que nos quiere para volver a tranquilizarnos.

Monito: La próxima vez que sientas miedo, recuerda a tu perrito guardián interior. Respira hondo, busca un abrazo y ¡cuéntalo! Verás cómo el miedo se hace cada vez más pequeñito.

Ballena: En el próximo episodio, hablaremos sobre las mentiras. ¿Sabes qué son las mentiras?

Estiloco: No.

Monito: Hoy ya nos tenemos que ir, pero en el próximo capítulo te contaremos todo lo que sabemos sobre las mentiras.

Ballena: Mientras, puedes mandarnos un mensaje y contarnos todo lo que sabes tú.

Ballena y Monito: ¡Nos vemos en el próximo episodio de Monito y Ballena!