Portarse bien es muy difícil porque ¿qué es exactamente? ¿Significa lo mismo para todas las personas? ¿Hay que portarse bien porque sí, o porque entendemos lo que tenemos que hacer? ¿Mar y Pipilago se portan bien, o son más de hacer travesuras?
Todas estas preguntas tienen respuesta en primer episodio de la segunda temporada de Monito y Ballena, el podcast de educación emocional para niñas y niños que responde todos los “¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?”
Transcripción del episodio «¿Qué es portarse bien?»
Monito y Ballena: ¡Hola, hola!
Ballena: Somos Monito y Ballena, y estamos de vuelta en este lugar mágico y especial en el que vamos a hablar de todo lo que tú quieras.
Monito: Y hoy vamos a hablar de algo que hacemos todos los días, a todas horas: cómo nos tratamos. A veces nos tratamos bien, y a veces... regulín. Para ayudarnos a entenderlo, tenemos por aquí a… ¡Hola! ¿Cómo os llamáis?
Monito: ¡Sí! Y la pregunta de hoy es un poco liosa, Ballena. Porque el otro día mi mamá me dijo: "Monito, pórtate bien". Y yo me quedé pensando... ¿Qué es eso? ¿Es quedarme quieto como una estatua? ¿Es no comerme las pulgas?
Ballena: ¡Qué buena pregunta! A veces los mayores decimos "pórtate bien" y esperamos que todo el mundo adivine qué significa eso. Para salir de dudas, vamos a preguntarles a este par de bichitos que tenemos por aquí. ¡Hola! ¿Cómo os llamáis?
Pipilago: Yo me llamo Pipilago.
Mar: Yo me llamo Mar.
Monito: Y ¿sabéis qué es portarse bien?
Mar: Tenemos que recoger, por ejemplo, la habitación. Si nos piden que recojamos algo, que lo recojamos.
Pipilago: Si uno no se quiere duchar, tiene que ducharse.
Monito: ¡Uf! Recoger la habitación... ¡a veces me da pereza! Y la ducha… Bueno, a mí el agua me encanta, pero parece que a Pipilago no le gusta mucho.
Ballena: Parece que para Mar y Pipilago, portarse bien es hacer cosas que a veces no nos apetecen mucho, como ordenar o ducharse. Son normas para cuidar nuestras cosas y nuestro cuerpo. Pero... ¿creéis que en todas las madrigueras y en todas las casas las normas son iguales?
Mar: No, porque en algunas casas hay que portarse bien por esto y por esto, pero en otra casa a lo mejor dicen: hay que portarse bien porque “esto” y “esto” y “esto”.
Pipilago: Hay que portarse bien, porque si no nos portamos bien siempre, los Reyes Magos y Papá Noel no nos traerán regalos.
Ballena: ¡Ajá! Esto es interesantísimo. En cada casa, "portarse bien" significa una cosa distinta.
Monito: ¡Claro! En casa de Tigre portarse bien es rugir fuerte, y si yo rujo en mi casa... ¡mi madre se asusta! Pero Ballena, han dicho una cosa de los regalos... Que si no te portas bien, no te traen cosas.
Ballena: Sí, y eso es algo que tenemos que pensar. A veces hacemos las cosas solo por miedo a quedarnos sin regalos, o para que nos den un premio. Pero Monito, ¿tú te lavas los dientes para que te traigan un regalo, o para que tus dientes estén limpios y fuertes?
Monito: Mmm... para que estén limpios y fuertes y así poder morder cocos enteros.
Ballena: ¡Exacto! Lo mejor es hacer las cosas porque entendemos por qué son buenas, y no a cambio de regalos o por miedo a que nos regañen. Y eso a veces es complicado, porque ¡claro que queremos regalos!
Mar: A mí siempre mi mamá me dice que me porte bien recogiendo mi cuarto.
Pipilago: Pues que tengo una pregunta para vosotros. La pregunta es: ¿por qué siempre hay que portarse bien?
Monito: ¡Toma ya! ¿Por qué SIEMPRE? ¡Es agotador! A veces quiero hacer el mono y saltar y gritar. Y está bien saltar y gritar en el momento adecuado. No somos robots.
Ballena: "Portarse bien" no significa estar siempre sentados en silencio y obedecer a todo lo que nos digan. Portarse bien significa aprender a convivir. Si tú tiras cáscaras de plátano al suelo y yo me resbalo, eso no es cuidar a los demás.
Monito: ¡Ay, perdón Ballena! No quiero que te resbales.
Ballena: Lo sé. "Portarse bien" es cuidar de ti y cuidar de los demás. Pero no significa decir a todo que "sí" sin pensar. Mar, Pipilago, ¿cómo sabéis si os estáis portando bien?
Mar: Mira, yo sé que me estoy portando bien porque me están diciendo lo que tengo que hacer y yo lo hago.
Pipilago: Pues yo no sé qué decir en esta pregunta, la verdad.
Ballena: Eso pasa mucho. A veces creemos que portarse bien es hacer todo el rato lo que dicen las personas mayores. Pero las personas mayores tenemos que explicar las cosas. Si te digo "Monito, baja de ahí", tengo que explicarte que es porque la rama está rota y te puedes caer, no porque yo mande y punto.
Monito: ¡Ah! Si me lo explicas, lo entiendo mejor. ¿Y si hago una travesura? ¿Eso es portarse bien, o portarse mal? ¿Alguna vez hacéis travesuras?
Mar: Yo algunas veces hago travesuras, que me escondo detrás de la puerta de mi hermano, y cuando viene yo le hago «Buuuuh» y se cae al suelo.
Pipilago: Y yo hago travesuras como digo que me ducho pero al final no me ducho.
Monito: ¡Dar sustos es divertidísimo! ¡¡BUUUH!! Las travesuras son como un juego que se sale un poquito del camino. Es ese momento en el que nuestras ganas de reírnos o nuestra curiosidad son más grandes que las ganas de seguir las normas.
Ballena: Es importante recordar que, si es un juego o una broma, tiene que divertirse todo el mundo. En una travesura, nadie lo pasa mal ni se hace daño. Pero Pipilago, decir que te duchas y no hacerlo... eso es una mentirijilla, más que una travesura. Si un día no te apetece ducharte, es mejor decir la verdad, porque portarse bien también es decir lo que sentimos, aunque a veces sea “no quiero ducharme”.
Monito: Hoy ya nos tenemos que ir, pero en el próximo episodio, hablaremos sobre un tema que tiene mucho que ver con portarse bien: la paciencia. ¿Sabéis qué es?
Mar: La paciencia es cuando tú, por ejemplo, vas a Zaragoza en coche, y entonces preguntas si falta mucho. Eso no es de ser tan pesado, pero si lo preguntas muchas veces seguidas, eres un pesado. Y si no le dices nada, pues estás haciendo paciencia.
Pipilago: Pues por ejemplo, yo quiero comprarme Los futbolísimos 2, pero no tengo veinte euros para comprármelo, así que ahorro, ahorro, ahorro, ahorro, y eso es paciencia con los libros.
Monito: ¡Qué maravilla! Ahorrar para un libro de veinte euros... ¡eso sí que es tener paciencia!
Ballena: Pues sí. Por eso, en el próximo episodio, te contaremos todo lo que sabemos sobre la paciencia.
Monito: Mientras, puedes mandarnos un mensaje y contarnos todo lo que sabes tú.
Monito y Ballena: ¡Nos vemos en el próximo episodio de Monito y Ballena!
Mar y Pipilago: ¡Adiós!